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Creatividad

Autor: Dr. C.P. Roberto O. Brigullio
Vicepresidente de la Comisión de Desarrollo del Personal en Relación de Dependencia
Reflexiones sobre la Conferencia del 08/06/06 de la Comisión de Desarrollo del Profesional en Relación de Dependencia sobre el tema: "Cómo detectar y desarrollar nuestra capacidad creativa". (Expositores: Dres. C.P. Roberto O. Brigullio y L.A. Ciro G. Avruj)
Para iniciarnos en el tema, comencemos por repasar la definición que nos da el diccionario de la Real Academia Española sobre el término "creatividad".

Definición

Creatividad: capacidad de Crear

Crear: producir algo de la nada

Justamente la definición del diccionario sobre la palabra "crear", producir algo de la nada, nos da la clara pauta que para ser creativos, es decir, tener la capacidad de crear, debemos tener la concepción de que de la nada se puede producir algo.

Es así que el acto creativo se caracteriza por lo imprevisto, a veces lo inexplicable. Solamente despojándonos de preconceptos, rígidos paradigmas, apartándonos de ideas limitantes, podremos alcanzar la creatividad.

Vamos a analizar los actos creativos de algunos personajes en los que se verifica que para llegar a esos logros, han tenido que despojarse de ciertas ataduras o restricciones que se les imponían desde el entorno o, aún más complejo, desde lo profundo de sí mismos.

Antes de ello voy a detallar algunas de las características que denominaremos como "Fuentes de la Creatividad". Recordando mis días de estudiante, cuando hacía mis primeros pasos en las materias de derecho, me enseñaron que, la ley, la doctrina y las costumbres, componían las "Fuentes del Derecho". En ese sentido pensé que características constituirían las "Fuentes de la Creatividad". He constatado que estas características se verifican en todos los creativos que analizado en oportunidad para exponer en esta conferencia y que iré desarrollando en párrafos siguientes. El orden es aleatorio y todas se complementan entre sí.

La Observación
El Pensamiento Lateral
La Flexibilidad
La Necesidad
La Perseverancia
La Confianza
Los Contratiempos

La Observación: Es fundamental para alcanzar la creatividad. Aunque parezca obvio es fundamental tener un espíritu observador o contemplativo para ser creativo. No hablamos solo del sentido de la vista, aunque el origen de la palabra observación, refiere al que observa, al que mira o ve. Estamos hablando de observación como sinónimo de percepción. De prestar atención a nuestro entorno.

El Pensamiento Lateral: Este término, creado por el Dr. Edward De Bono, se refiere a la capacidad de proponerse alternativas, buscar atajos que posteriormente se verifican. Partir de cualquier tipo de premisas, aunque algunas parezcan totalmente alocadas o irrazonables.

La Flexibilidad: En conexión con el Pensamiento Lateral, la flexibilidad es fundamental para poder ver (en sentido amplio) o descubrir cosas nuevas aún, cuando no encajan con nuestro conocimiento o concepción actual del mundo que nos rodea.

La Necesidad: Muchos de los inventos más importantes, y hoy imprescindibles han tenido su origen en la necesidad de sortear obstáculos. Curiosamente muchos de ellos han nacido de la búsqueda de otra cosa distinta a la que se terminó descubriendo o inventando.

La Perseverancia: Si bien se verifican algunos actos creativos gestados casi en forma espontánea. La mayoría de los inventos o descubrimientos tienen sus antecedentes en denodadas búsquedas o infinidad de experimentos fallidos.

La Confianza: Si analizáramos algunos inventos o descubrimientos, notaríamos que en realidad responden a un origen obvio. Sin embargo sólo aquellos que se atrevieron o, tuvieron la confianza como para llevarlos adelante terminaron siendo sus "padres" o "creadores". Incluso algunos han patentado lo obvio y hoy gozan de importantes fortunas.

Los Contratiempos: Si bien están relacionados con la necesidad, muchas veces un contratiempo nos pone en crisis y de ella surge la oportunidad de ver las cosas de otro modo, camino necesario para poder lograr un acto creativo. Muchos entrepreuneur exitosos, reconocen el origen de su éxito en un contratiempo que los llevó, mejor dicho los obligó a ver las cosas de una forma diferente. Pérdidas en la bolsa, quiebras, despidos laborales u otros.

Aún cuando resulta paradójico que un contratiempo sea una de las fuentes de la creatividad y si bien lo he intentado explicar claramente, lo voy a ilustrar con el siguiente cuento. No hay nada más gráfico que un cuento para poder expresar todo lo que uno podría intentar explicar sobre un tema. Así que para abonar o coronar ésta mención va el cuentito:

El cuento del millonario analfabeto

Un muchacho se presenta para un puesto de recepcionista en un hotel del pueblo en que vivía. Prácticamente el puesto era suyo hasta que se supo que era analfabeto, con lo cual no podría llevar a cabo esa tarea. Su único capital era un par de herramientas. El dueño del hotel, al considerar que era un buen muchacho, le ofreció para reparar algunas camas que estaban deterioradas. Así comenzó, reparando una y otra cama, y con la experiencia de reparador comenzó a fabricar él mismo camas y otros muebles de muy buena calidad lo que le generó después de muchos años de trabajo una considerable fortuna.

Decidió, ya grande y, en agradecimiento a todo lo recibido y su gran prosperidad, donar a su pueblo una escuela. En la inauguración del establecimiento y, con la presencia de todos los habitantes y las autoridades del pueblo, el intendente le presenta el Libro de Actas para que estampara su firma.

El viejo millonario lamentó no poder concretarlo, toda vez que él era analfabeto. Ante el asombro de todos, el mismo intendente, atónito, le dijo con admiración:

- Si usted, siendo analfabeto llegó a amasar tamaña fortuna, lo que hubiera logrado de haber sabido leer y escribir.

A lo que el hombre con su reconocida humildad replicó:

- Hubiera sido un recepcionista de hotel...

Quizás no sea necesario aclararlo. Pero por si algún desprevenido entendiera que he hecho un elogio al analfabetismo o, que considero menospreciable ser recepcionista de hotel, señalo que nada está más lejos de mis convicciones. Solamente he transcripto un cuento que, como tal es figurativo y tiene la única finalidad de ser gráfico.

Continuando con el desarrollo de la creatividad, me permito citar a quien considero mi referente y maestro en lo que hace al pensamiento y la creatividad. Me refiero al Dr. De Bono. En uno de sus libros, "El texto de la Sabiduría"
(1), detalla lo que él considera las edades del intelecto y las define así:

Las Edades Intelectuales:

De 0 a 5 años: como la edad del ¿por qué?

De 5 a 12 años: como la edad del ¿por qué no?

De 12 a 100 años: como la edad del porque

Hasta los cinco años los niños a cada rato preguntan por qué, no tanto para buscar explicaciones sino más bien para obtener información y juntar sus pedacitos de mundo percibidos y formar con ellos percepciones más grandes.

Entre los 5 y los doce, los muchachos tienen una gran cantidad de energía intelectual y espíritu emprendedor. Están buscando información. Pueden jugar con las ideas. Tienen libertad para ser creativos y ensayar nuevas posibilidades.

A partir de los 12, señala que, estamos fuertemente amarrados por consideraciones de que el mundo tiene que ser como es, porque un cambio cualquiera no es aceptable o es demasiado perturbador.

Creo que la conclusión es clara. Para poder desarrollar la creatividad que todos llevamos dentro debemos recuperar la actitud y disposición de cuando teníamos hasta los doce años aproximadamente. De ésta forma experimentaremos una forma de ver el mundo con ojos de niño explorador y con el espíritu de emprender cualquier proyecto.

Lo mejor de todo es que llevamos acumulada un gran experiencia de vida, lo cual nos va a allanar mucho el camino, siempre que la filtremos de los prejuicios y limitaciones.

Inteligencia y Sabiduría

Señala, asimismo, el Dr. Edward De Bono la diferencia entre la Inteligencia y la Sabiduría: nos dice que la Inteligencia es saber preparar técnicamente una espléndida comida. En cambio la Sabiduría es preparar una buena comida con los ingredientes disponibles.

Nos dice también que, la creatividad como el humor, se valen de hacer conexiones inesperadas, que en retrospectiva pueden parecer obvias.

"De manera que el primer paso hacia la sabiduría puede ser saber reír"

Para concluir, voy a hacer una referencia a tres tipos de creativos. He diferenciado a los creativos en tres categorías. Ellos son los Creativos, los Recreativos y los Creativos con Ayuda.

Podemos hacer una distinción entre las personas que desarrollan su creatividad y producen verdaderos actos creativos, aquellas que en realidad hacen que esos actos creativos se transformen en revelaciones o excelentes negocios y, los que siendo creativos, además tienen la posibilidad de concretar rápidamente el resultado de su creatividad. Podríamos definirlos, en términos más afines a nuestra materia, como ser Gerente de Producción, ser Gerente de Marketing, o uno de los dos, pero además estar casado con la Gerente de Finanzas.

Creativos: Ya he citado a varios de ellos, pero comentemos el origen de tres productos famosos, algunos indispensables: Los hermanos Kellogs (los copos de maíz); Carlos Goodyear (las cubiertas de caucho vulcanizado) y, Sir Alexander Fleming (la penicilina).

Recreativos: Como ejemplos podemos citar dos de los casos más famosos, que curiosamente terminaron conviviendo juntos con el tiempo. Un tercero, quizá el más importante de todos, que aún está en duda.

Los dos casos más emblemáticos son el de Coca Cola y Mac Donald. Se sabe que lo que hoy conocemos como la gaseosa más famosa y consumida en el mundo, nació siendo un jarabe o tónico para la salud, creado por un farmacéutico y comercializado en forma artesanal. En cierta oportunidad alguien para hacerlo más digerible o agradable, lo diluyó con soda, o agua gasificada -viendo que resultaba muy agradable y bueno compró la patente-, naciendo de dicha combinación la actual Coca Cola, cuya fórmula sigue siendo celosamente guardada, aún a pesar de su competidora, la Pepsi Cola. Dicho de paso, ésta última compañía rechazó recientemente conocer la fórmula de su competidora, ofrecida por una ejecutiva infiel de Coca Cola que intentaba vendérsela. En un gesto de ética empresarial y, por qué no, de respecto por la creatividad, directivos de Pepsi Cola denunciaron a las autoridades la maniobra que se intentaba, desbaratando la operación.

En cuanto a Mac Donald, su origen se remonta a una cafetería en una ruta de los EEUU, en la que su propietario había instrumentado una ventada para la atención de los clientes mediante un servicio rápido, el fast food. Cierto viajante que solía frecuentar el local terminó adquiriéndolo y mejorando el sistema de servicio derivando en los archiconocidos e indispensables locales de Mac Donald.

Vemos que las características en estos dos casos es que sus creadores no son quienes recibieron todos los créditos por sus creaciones, sino quienes han reparado en ellas y vieron un negocio donde en principio no lo había. Desarrollando, obviamente también, su propia creatividad.

El tercer caso, sin dudas el más importante, tuvo como protagonista al no menos famoso Cristóbal Colón. Hoy se sabe que los Vikingos y algunos orientales, ya conocían nuestras tierras. Sin embargo fue a Cristóbal Colón a quien le pertenecen los créditos del inédito descubrimiento. Si bien aún los historiadores siguen investigando si Colón había accedido a la información sobre las rutas que los marinos escandinavos habían trazado en sus travesías navales o, simplemente fue la intuición y la confianza lo que llevó al genovés a llegar a América.

También sigue siendo una incógnita saber si Colón, después de sus viajes -aparentemente cuatro-, murió sabiendo que estas tierras no eran las Indias a las que él se dirigía por un camino alternativo o se llevó a la tumba el secreto de haber llegado a un nuevo continente.

Curiosamente, también se registra otra paradoja en torno a ilustre marino. Hoy se discute el lugar certero en el cual descansan sus restos. Hay quienes sostienen que no sería en el que se puede visitar en Europa, dado que aparentemente su cuerpo nunca habría salido de su preciada América. Cosas del destino.

Creativos con Ayuda: En este rubro podemos citar a dos importantes personajes del mundo empresarial: Bill Gates y David Rockefeller.

Si bien es cierto que Bill Gates, segundo hermano de tres hijos, comenzó también en un garaje como otros importantes genios de la cibernética, él tenía un abuelo millonario que le entregó el primer millón de dólares para el desarrollo del hoy indispensable programa Windows y otros tantos desarrollos. Otro invento curioso, que también habría acreditado, es el de los corchos sintéticos para mantener en buen estado los buenos vinos.

En cuanto a su compatriota, David Rockefeller, en una oportunidad le preguntaron en un reportaje como había desarrollado tamaño imperio (la Standard Oil). Él comentó que siendo adolescente y teniendo solo algunos centavos de dólar en el bolsillo, decidió comprar tres naranjas. Después, se sentó en la vereda y sobre un cajón comenzó a ofrecer la mercadería. Con el resultado de la venta, adquirió otras tantas, las que también comercializó. Así mientras desarrollaba su incipiente negocio, vendiendo naranjas, estudiaba las reglas del mercado y su comportamiento. Hasta que se acercó alguien a comunicarle que había muerto su tía Ágata y le había dejado varios millones de dólares.

Más allá de ésta anécdota, lo cierto es que con esa fortuna comenzó a comprar pozos petroleros de pequeños productores, algunos casi inexplotados a muy bajo precio. De tal forma que los desarrolló hasta convertirlos en excelentes generadores de ingresos.

Como conclusión y en el sentido que he desarrollado este tema -reconozco muy reducido-, quiero destacar lo más importante y es que: "Todos Somos Creativos".

Les propongo que repasen muchas de sus actitudes y situaciones en que han debido sortear algunos problemas y cuanta creatividad pusieron en juego. O bien, como lograron llegar a obtener las cosas de las que hoy disfrutan.

He brindado un apretada síntesis de las características que estimo necesarias para ser creativo. Espero que ellas sirvan para solucionar algunas complicaciones o desarrollar importantes emprendimientos que deriven en importantes ingresos. Si ello ocurriera, espero me lo hagan saber. Sobre todo lo último. Recuerden que compartir nos hace más prósperos.

(1) El texto de la sabiduría de Edward De Bono, Pautas y herramientas para aprender a pensar. Ed. Norma. Bogotá, Colombia. 1977.

Fecha de publicación: 21/09/06

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