Para iniciarnos en el
tema, comencemos por repasar la definición que nos da el diccionario de la Real Academia
Española sobre el término "creatividad".
Definición Creatividad:
capacidad de Crear
Crear:
producir algo de la nada
Justamente la definición del
diccionario sobre la palabra "crear", producir algo de la nada,
nos da la clara pauta que para ser creativos, es decir, tener la capacidad de crear,
debemos tener la concepción de que de la nada se puede producir algo.
Es así que el acto creativo se caracteriza por lo imprevisto, a veces lo inexplicable.
Solamente despojándonos de preconceptos, rígidos paradigmas, apartándonos de ideas
limitantes, podremos alcanzar la creatividad.
Vamos a analizar los actos creativos de algunos personajes en los que se verifica que para
llegar a esos logros, han tenido que despojarse de ciertas ataduras o restricciones que se
les imponían desde el entorno o, aún más complejo, desde lo profundo de sí mismos.
Antes de ello voy a detallar algunas de las características que denominaremos como "Fuentes
de la Creatividad". Recordando mis días de estudiante, cuando hacía mis
primeros pasos en las materias de derecho, me enseñaron que, la ley, la doctrina y las
costumbres, componían las "Fuentes del Derecho". En ese sentido pensé que
características constituirían las "Fuentes de la Creatividad". He constatado
que estas características se verifican en todos los creativos que analizado en
oportunidad para exponer en esta conferencia y que iré desarrollando en párrafos
siguientes. El orden es aleatorio y todas se complementan entre sí.
La Observación
El Pensamiento Lateral
La Flexibilidad
La Necesidad
La Perseverancia
La Confianza
Los Contratiempos
La Observación: Es fundamental para alcanzar la creatividad. Aunque parezca obvio es
fundamental tener un espíritu observador o contemplativo para ser creativo. No hablamos
solo del sentido de la vista, aunque el origen de la palabra observación, refiere al que
observa, al que mira o ve. Estamos hablando de observación como sinónimo de percepción.
De prestar atención a nuestro entorno.
El Pensamiento Lateral: Este término, creado por el Dr. Edward De Bono, se refiere a la
capacidad de proponerse alternativas, buscar atajos que posteriormente se verifican.
Partir de cualquier tipo de premisas, aunque algunas parezcan totalmente alocadas o
irrazonables.
La Flexibilidad: En conexión con el Pensamiento Lateral, la flexibilidad es fundamental
para poder ver (en sentido amplio) o descubrir cosas nuevas aún, cuando no encajan con
nuestro conocimiento o concepción actual del mundo que nos rodea.
La Necesidad: Muchos
de los inventos más importantes, y hoy imprescindibles han tenido su origen en la
necesidad de sortear obstáculos. Curiosamente muchos de ellos han nacido de la búsqueda
de otra cosa distinta a la que se terminó descubriendo o inventando.
La Perseverancia: Si bien se verifican algunos actos creativos gestados casi en forma
espontánea. La mayoría de los inventos o descubrimientos tienen sus antecedentes en
denodadas búsquedas o infinidad de experimentos fallidos.
La Confianza: Si
analizáramos algunos inventos o descubrimientos, notaríamos que en realidad responden a
un origen obvio. Sin embargo sólo aquellos que se atrevieron o, tuvieron la confianza
como para llevarlos adelante terminaron siendo sus "padres" o
"creadores". Incluso algunos han patentado lo obvio y hoy gozan de importantes
fortunas.
Los Contratiempos: Si bien están relacionados con la necesidad, muchas veces un contratiempo
nos pone en crisis y de ella surge la oportunidad de ver las cosas de otro modo, camino
necesario para poder lograr un acto creativo. Muchos entrepreuneur exitosos, reconocen el
origen de su éxito en un contratiempo que los llevó, mejor dicho los obligó a ver las
cosas de una forma diferente. Pérdidas en la bolsa, quiebras, despidos laborales u otros.
Aún cuando resulta paradójico que un contratiempo sea una de las fuentes de la
creatividad y si bien lo he intentado explicar claramente, lo voy a ilustrar con el
siguiente cuento. No hay nada más gráfico que un cuento para poder expresar todo lo que
uno podría intentar explicar sobre un tema. Así que para abonar o coronar ésta mención
va el cuentito:
El cuento del millonario
analfabeto
Un muchacho se presenta para un puesto de recepcionista en un hotel del pueblo en que
vivía. Prácticamente el puesto era suyo hasta que se supo que era analfabeto, con lo
cual no podría llevar a cabo esa tarea. Su único capital era un par de herramientas. El
dueño del hotel, al considerar que era un buen muchacho, le ofreció para reparar algunas
camas que estaban deterioradas. Así comenzó, reparando una y otra cama, y con la
experiencia de reparador comenzó a fabricar él mismo camas y otros muebles de muy buena
calidad lo que le generó después de muchos años de trabajo una considerable fortuna.
Decidió, ya grande y, en agradecimiento a todo lo recibido y su gran prosperidad, donar a
su pueblo una escuela. En la inauguración del establecimiento y, con la presencia de
todos los habitantes y las autoridades del pueblo, el intendente le presenta el Libro de
Actas para que estampara su firma.
El viejo millonario lamentó no poder concretarlo, toda vez que él era analfabeto. Ante
el asombro de todos, el mismo intendente, atónito, le dijo con admiración:
- Si usted,
siendo analfabeto llegó a amasar tamaña fortuna, lo que hubiera logrado de haber sabido
leer y escribir.
A lo que el
hombre con su reconocida humildad replicó:
-
Hubiera sido un recepcionista de hotel...
Quizás no
sea necesario aclararlo. Pero por si algún desprevenido entendiera que he hecho un elogio
al analfabetismo o, que considero menospreciable ser recepcionista de hotel, señalo que
nada está más lejos de mis convicciones. Solamente he transcripto un cuento que, como
tal es figurativo y tiene la única finalidad de ser gráfico.
Continuando con el desarrollo de la creatividad, me permito citar a quien considero mi
referente y maestro en lo que hace al pensamiento y la creatividad. Me refiero al Dr. De
Bono. En uno de sus libros, "El texto de la Sabiduría" (1), detalla lo que él considera las edades del intelecto y las define así:
Las
Edades Intelectuales:
De 0 a 5 años: como la edad del ¿por qué?
De 5 a 12 años: como la edad del ¿por qué no?
De 12 a 100 años: como la edad del porque
Hasta los
cinco años los niños a cada rato preguntan por qué, no tanto para buscar explicaciones
sino más bien para obtener información y juntar sus pedacitos de mundo percibidos y
formar con ellos percepciones más grandes.
Entre los 5 y los doce, los muchachos tienen una gran cantidad de energía intelectual y
espíritu emprendedor. Están buscando información. Pueden jugar con las ideas. Tienen
libertad para ser creativos y ensayar nuevas posibilidades.
A partir de los 12, señala que, estamos fuertemente amarrados por consideraciones de que
el mundo tiene que ser como es, porque un cambio cualquiera no es aceptable o es demasiado
perturbador.
Creo que la conclusión es clara. Para poder desarrollar la creatividad que todos llevamos
dentro debemos recuperar la actitud y disposición de cuando teníamos hasta los doce
años aproximadamente. De ésta forma experimentaremos una forma de ver el mundo con ojos
de niño explorador y con el espíritu de emprender cualquier proyecto.
Lo mejor de todo es que llevamos acumulada un gran experiencia de vida, lo cual nos va a
allanar mucho el camino, siempre que la filtremos de los prejuicios y limitaciones.
Inteligencia
y Sabiduría
Señala, asimismo, el Dr. Edward De Bono la diferencia entre la Inteligencia
y la Sabiduría: nos dice que la Inteligencia es saber
preparar técnicamente una espléndida comida. En cambio la Sabiduría es
preparar una buena comida con los ingredientes disponibles.
Nos dice también que, la creatividad como el humor, se
valen de hacer conexiones inesperadas, que en retrospectiva pueden parecer obvias.
"De manera que el primer paso hacia la sabiduría puede ser saber reír"
Para concluir, voy a hacer una referencia a tres tipos de creativos. He diferenciado a los
creativos en tres categorías. Ellos son los Creativos, los Recreativos y los
Creativos con Ayuda.
Podemos hacer una distinción entre las personas que desarrollan su creatividad y producen
verdaderos actos creativos, aquellas que en realidad hacen que esos actos creativos se
transformen en revelaciones o excelentes negocios y, los que siendo creativos, además
tienen la posibilidad de concretar rápidamente el resultado de su creatividad. Podríamos
definirlos, en términos más afines a nuestra materia, como ser Gerente de Producción,
ser Gerente de Marketing, o uno de los dos, pero además estar casado con la Gerente de
Finanzas.
Creativos:
Ya he citado a varios de ellos, pero
comentemos el origen de tres productos famosos, algunos indispensables: Los hermanos
Kellogs (los copos de maíz); Carlos Goodyear (las cubiertas de caucho vulcanizado) y, Sir
Alexander Fleming (la penicilina).
Recreativos: Como ejemplos podemos citar dos de los casos más famosos,
que curiosamente terminaron conviviendo juntos con el tiempo. Un tercero, quizá el más
importante de todos, que aún está en duda.
Los dos casos más emblemáticos son el de Coca Cola y Mac Donald. Se sabe que lo que hoy
conocemos como la gaseosa más famosa y consumida en el mundo, nació siendo un jarabe o
tónico para la salud, creado por un farmacéutico y comercializado en forma artesanal. En
cierta oportunidad alguien para hacerlo más digerible o agradable, lo diluyó con soda, o
agua gasificada -viendo que resultaba muy agradable y bueno compró la patente-, naciendo
de dicha combinación la actual Coca Cola, cuya fórmula sigue siendo celosamente
guardada, aún a pesar de su competidora, la Pepsi Cola. Dicho de paso, ésta última
compañía rechazó recientemente conocer la fórmula de su competidora, ofrecida por una
ejecutiva infiel de Coca Cola que intentaba vendérsela. En un gesto de ética empresarial
y, por qué no, de respecto por la creatividad, directivos de Pepsi Cola denunciaron a las
autoridades la maniobra que se intentaba, desbaratando la operación.
En cuanto a Mac Donald, su origen se remonta a una cafetería en una ruta de los EEUU, en
la que su propietario había instrumentado una ventada para la atención de los clientes
mediante un servicio rápido, el fast food. Cierto viajante que solía frecuentar el local
terminó adquiriéndolo y mejorando el sistema de servicio derivando en los archiconocidos
e indispensables locales de Mac Donald.
Vemos que las características en estos dos casos es que sus creadores no son quienes
recibieron todos los créditos por sus creaciones, sino quienes han reparado en ellas y
vieron un negocio donde en principio no lo había. Desarrollando, obviamente también, su
propia creatividad.
El tercer caso, sin dudas el más importante, tuvo como protagonista al no menos famoso
Cristóbal Colón. Hoy se sabe que los Vikingos y algunos orientales, ya conocían
nuestras tierras. Sin embargo fue a Cristóbal Colón a quien le pertenecen los créditos
del inédito descubrimiento. Si bien aún los historiadores siguen investigando si Colón
había accedido a la información sobre las rutas que los marinos escandinavos habían
trazado en sus travesías navales o, simplemente fue la intuición y la confianza lo que
llevó al genovés a llegar a América.
También sigue siendo una incógnita saber si Colón, después de sus viajes
-aparentemente cuatro-, murió sabiendo que estas tierras no eran las Indias a las que él
se dirigía por un camino alternativo o se llevó a la tumba el secreto de haber llegado a
un nuevo continente.
Curiosamente, también se registra otra paradoja en torno a ilustre marino. Hoy se discute
el lugar certero en el cual descansan sus restos. Hay quienes sostienen que no sería en
el que se puede visitar en Europa, dado que aparentemente su cuerpo nunca habría salido
de su preciada América. Cosas del destino.
Creativos con Ayuda: En este rubro podemos citar a dos importantes personajes
del mundo empresarial: Bill Gates y David Rockefeller.
Si bien es cierto que Bill Gates, segundo hermano de tres hijos, comenzó también en un
garaje como otros importantes genios de la cibernética, él tenía un abuelo millonario
que le entregó el primer millón de dólares para el desarrollo del hoy indispensable
programa Windows y otros tantos desarrollos. Otro invento curioso, que también habría
acreditado, es el de los corchos sintéticos para mantener en buen estado los buenos
vinos.
En cuanto a su compatriota, David Rockefeller, en una oportunidad le preguntaron en un
reportaje como había desarrollado tamaño imperio (la Standard Oil). Él comentó que
siendo adolescente y teniendo solo algunos centavos de dólar en el bolsillo, decidió
comprar tres naranjas. Después, se sentó en la vereda y sobre un cajón comenzó a
ofrecer la mercadería. Con el resultado de la venta, adquirió otras tantas, las que
también comercializó. Así mientras desarrollaba su incipiente negocio, vendiendo
naranjas, estudiaba las reglas del mercado y su comportamiento. Hasta que se acercó
alguien a comunicarle que había muerto su tía Ágata y le había dejado varios millones
de dólares.
Más allá de ésta anécdota, lo cierto es que con esa fortuna comenzó a comprar pozos
petroleros de pequeños productores, algunos casi inexplotados a muy bajo precio. De tal
forma que los desarrolló hasta convertirlos en excelentes generadores de ingresos.
Como conclusión y en el sentido que he desarrollado este tema -reconozco muy reducido-,
quiero destacar lo más importante y es que: "Todos Somos Creativos".
Les propongo que repasen muchas de sus actitudes y situaciones en que han debido sortear
algunos problemas y cuanta creatividad pusieron en juego. O bien, como lograron llegar a
obtener las cosas de las que hoy disfrutan.
He brindado un apretada síntesis de las características que estimo necesarias para ser
creativo. Espero que ellas sirvan para solucionar algunas complicaciones o desarrollar
importantes emprendimientos que deriven en importantes ingresos. Si ello ocurriera, espero
me lo hagan saber. Sobre todo lo último. Recuerden que compartir nos hace más
prósperos. |