| Autora: Dra.
CP Silvia Bron |
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| Miembro de la
Comisión de Desarrollo del Profesional en Relación de Dependencia |
| Autora: Dra.
LA Graciela Di Lonardo |
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| Miembro de la
Comisión de Desarrollo del Profesional en Relación de Dependencia |
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Si bien parece
una idea reiterada, el concepto de equipo está en permanente investigación y cambio,
siempre es oportuno volver sobre el tema, y preguntarnos ¿es posible trabajar en equipo?
¿Podemos, queremos y sabemos trabajar en equipo?. ¿Qué sentimientos despierta esta
posibilidad?
Tal vez para respondernos estos interrogantes conviene considerar algunas premisas
básicas. |
El punto de partida
para la existencia de un equipo es el conjunto de personas que se unen con esa intención.
Sin personas no hay noción de equipo.
Estas personas vienen con historias personales, modelos mentales y
creencias. Actúan creando interrelaciones según su modo de vincularse, la cadena de
mandos organizacional, el contexto y la historia individual con sus creencias y cultura
personal y familiar.
Otra característica del equipo es la existencia de una tarea o tareas.
La tarea es el factor constitutivo del equipo, constituye su propósito,
organiza su proceso. Es su hacer
Podemos distinguir la tarea que los convoca, que los integra, lo que deben
hacer. (explícita)
Y otra tarea, que es la de elaborar aquéllos obstáculos que impiden
realizar la tarea que deben hacer (implícita)
Los obstáculos a los que nos referimos son aspectos básicamente de
carácter vincular y de relación con la organización, que son necesarios destrabar para
que el equipo funcione adecuadamente y produzca mejor.
Para hacer las tareas las personas deben contar con habilidades complementarias.
Estas habilidades se refieren por un lado a la pericia técnica que deben poseer las
personas o sea la especialización dada por los conocimientos,
experiencias profesionales, la idoneidad, la actualización permanente, etc. Factores que
influyen en la realización de la tarea específica, la que mencionamos como explícita.
Se completan estas habilidades complementarias con la actitud y disposición
para trabajar en equipo. Los conocimientos individuales son muy importantes pero
no alcanzan para trabajar en equipo.
Hace falta entrenamiento vinculado con la actitud, con la disposición a poner lo
de uno a disposición de los otros, ya sea conocimientos y experiencias como
asimismo estar abierto a recibir, procesar y enriquecerse con las actitudes,
conocimientos y experiencias de los otros.
Es fundamental que el equipo cuente con miembros que posean los conocimientos técnicos
necesarios para el desarrollo de la tarea, que se utilicen plenamente las habilidades
técnicas de sus miembros, que reciba capacitación y que se utilice la capacitación que
recibe.
Pero también el equipo debe contar con miembros con capacidad para resolver conflictos
interpersonales y con una gran capacidad de cooperación como asimismo que se logre una
buena comunicación entre los miembros del equipo en forma sencilla, frecuente, adecuada.
En los equipos la comunicación debería ser abierta, comprometida y honesta. Se discute y
negocia.
Y para completar las características de un equipo de trabajo nos falta mencionar que las
personas con habilidades complementarias que se conectan para realizar una tarea cuentan
con un ENFOQUE COMUN, que es la orientación a resultados.
La tarea está íntimamente ligada a resultados. El resultado es una función de los
objetivos determinados previamente, éstos deben ser medibles, alcanzables, realizables,
específicos y acotados en el tiempo.
Las personas se juntan, participan, etc. para obtener resultados que son mensurables.
El logro de resultados es una de las características diferenciales de los equipos, sin
embargo no es el resultado en sí el factor constitutivo del equipo, sí en cambio la
búsqueda permanente de mejora de los resultados.
Habíamos ya hablado de habilidades complementarias o sea pericia técnica y actitud para
trabajar en equipo
La especialización individual (hacer) y la co-especialización (ser) en equipos es un
factor clave para realizar la tarea y elevar la productividad del equipo
El equipo en sí mismo no aprende. Los que aprenden son los integrantes, con sus tiempos,
sus ritmos y sus posibilidades.
Cada integrante aprende de los otros integrantes en forma individual y de la operatoria
del conjunto.
Este aprendizaje es "en equipo" y no del equipo.
Este aprendizaje es continuo y se perfecciona si los integrantes del equipo indagan acerca
de cómo aprenden. Resulta ser de circuito doble: está orientado a reflexionar sobre qué
se aprende y también sobre cómo se aprende (el método que cada uno
tiene para aprender). como asimismo aplicar lo que se aprende y cooperar con lo que
se aprende con el resto de los integrantes del equipo.
En el caso del Equipo de Trabajo, visto como sistema, la Sinergia se hace presente en
aquellos Equipos donde el logro de los objetivos se alcanza gracias a que los
integrantes comparten una dirección común, con un sentido de comunidad y apoyo mutuo.
Sinergia se refiere a la acción de una o más sustancias que tienen efectos diferentes
cuando se juntan, a los que pueden tener individualmente. Esto también se aplica al
comportamiento humano.
La valoración de las diferencias (mentales, emocionales, psicológicas) es la
esencia de la sinergia. Y la clave para valorar esas diferencias consiste en comprender
que todas las personas ven el mundo no como es, sino como son ellas mismas.
El concepto holístico, se basa en la postura filosófica que afirma que todos los
fenómenos deben ser estudiados y comprendidos en orden a su unidad orgánica y no solo
según sus partes. En este sentido un equipo debe obtener una visión integral de lo que
hay antes, durante y después de su producto (o servicio)
Antes de su producto: materiales e insumos y proveedores.
Durante: la esencia del proceso productivo y su administración.
Y después de lo que fabrica: canales de distribución, servicios posventa. Tanto de sus
productos terminados como de los productos intermedios.
La conjunción de buenas sinergias con visiones holísticas son determinante del éxito.
Si la búsqueda de resultados es un factor significativo en los equipos, éste se asienta,
entre otros, en la competencia.
La competencia se asienta sobre dos ejes: la competencia como ser competente y competencia
como factor de estímulo para mejorar la performance (el desempeño.
Se excluye en este concepto la connotación negativa de la palabra competencia en cuanto
se la vincula con capitalismo salvaje, deshumanización, etc. al sólo efecto de asignarle
a la palabra una connotación motivacional.
Es así como la competencia "juega en dos frentes": un frente individual en
cuanto al perfeccionamiento permanente y un frente del equipo, en cuanto a la mejora en
sus métodos y en la motivación de los asistentes.
Para la competencia, se estimula la cooperación y el protagonismo, individual y del
equipo. La cooperación es vista en cuanto a la potenciación de las individualidades y en
cuanto al desafío para superar los rendimientos anteriores. Se trata de un aspecto
vincular, pero a la vez profesional y de desafío para los integrantes.
La creatividad y el método son factores indisolubles en la competencia de los equipos.
Una vez que finalizó el proyecto, llega la etapa más importante: la autoevaluación.
El éxito del mismo no llega cuando se alcanzaron los objetivos, sino cuando se reflexiona
qué se aprendió de él, en que se destacó cada uno, en qué no, valorando las
habilidades usadas y reconociendo las que hay que desarrollar. De esta evaluación,
surgirán interrogantes que pueden dar origen a nuevos proyectos.
Las ventajas de los equipos de trabajo se dan cuando el equipo, al actuar
como tal, y al centrarse tanto en las personas como en las tareas y en los resultados, y
al adecuar el estilo de liderazgo que les es apropiado con el grado de maduración
provocan la sinergia que les permite obtener:
Resultados diferentes: superiores cuantitativa y cualitativamente (Resultados)
Satisfacción y orgullo de sus integrantes (Personas)
Calidad superior del trabajo (Procesos)
Tal como muchos otros aspectos de la vida, el trabajo en equipo implica dominar un
conjunto de conductas que son a la vez sencillas en teoría, pero extremadamente
difíciles para poner en práctica día tras día.
Es un hecho que como los equipos están formados por seres humanos imperfectos son
inherentemente disfuncionales.
Sólo triunfan aquellos grupos que superan las muy humanas tendencias de comportamiento
que corrompen a los equipos y generan políticas de poder disfuncionales en su interior.
Si consigues que toda la gente de una organización reme en la misma dirección,
serás capaz de dominar cualquier sector industrial, en cualquier mercado, contra
cualquier competencia, en todo momento.
Es posible y sumamente sencillo construir un equipo fuerte. Pero también es penosamente
difícil.
NI LAS FINANZAS, NI LA ESTRATEGIA, NI LA TECNOLOGÍA: EL TRABAJO EN EQUIPO
CONTINÚA SIENDO LA VENTAJA COMPETITIVA DECISIVA PORQUE ES TAN ESCASO Y TAN PODEROSO
El verdadero poder del trabajo en equipo es conseguir más de lo que los
individuos solos podrían lograr.
Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros (proverbio japonés) |
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| Bibliografía:
Dr. Héctor N. Fainstein -El trabajo en equipo en las organizaciones). (Lencioni,
Patrick- Las cinco disfunciones de un equipo, Empresa Activa) |
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