Autor:
Dr.
CP Jaime J. Korenblum |
|
Presidente
de la Comisión
de Probl. de los Pequeños
y Medianos
Estudios Profesionales |
|
|
| Desde
la Comisión de Problemática de los Pequeños y
Medianos Estudios Profesionales nos permitimos
efectuar un llamado de atención a los colegas, sobre
un tema que preocupa en estos tiempos a quienes
realizan el ejercicio de la profesión independiente. |
Es
de conocimiento público que la modificación de las
condiciones económicas en nuestro país ha traído
aparejada una caída significativa en el poder
adquisitivo de nuestros honorarios, los que se
encontraban ya fuertemente depreciados, no solamente
por encontrarse inalterables desde hace años, sino
porque han sufrido el mismo deterioro de la economía
general. Este perjuicio no solo se ha puesto de
manifiesto con las solicitudes de rebaja de honorarios
por parte de nuestros clientes, sino con el aumento
brutal de las tareas profesionales no aranceladas.
Los Contadores, fundamentalmente,
debimos soportar en los últimos años un aumento por
demás significativo de los requerimientos de los
organismos de control; debemos recordar, a modo de
ejemplo, la transferencia de las tareas de impresión
de DDJJ a las computadoras de los profesionales
asesores, hecho no solamente realizado por la AFIP
sino por los fiscos provinciales y la Comisión
Arbitral del Convenio Multilateral. Hasta las simples
notas que se presentaban en las Agencias, deben ahora
realizarse con un aplicativo especial.
Por esta razón, y luego de la devaluación
de la moneda, determinada por el gobierno desde el mes
de enero pasado, y su incidencia en el precio de los
artículos importados, nuestros costos de explotación
han aumentado en la forma conocida por todos. Tomemos
en cuenta los aumentos de los insumos de computación,
del papel, del combustible, ahora de los sueldos de
los dependientes y, seguramente muy pronto, de los
servicios, y tendremos un panorama real de la situación.
Por esta razón, desde nuestra Comisión
queremos fijar la atención en la necesidad de
proponer a nuestros clientes, la adecuación o
actualización de nuestros honorarios profesionales.
En el seno de la Comisión se ha
discutido largamente la mejor metodología para lograr
este ajuste que implica equiparar los honorarios al
poder de compra que tenían antes de la devaluación.
Las alternativas son varias,
considerando que la mayoría de nuestros clientes
tampoco pasan por su mejor momento: desde fijar una
clara posición sobre la necesidad de actualización
de honorarios, pasando por la transferencia de las
tareas de impresión de declaraciones juradas a los
clientes, o la fijación de honorarios modulares, que
contemplen los trabajos adicionales que se realizan.
Asimismo estimamos inadecuado sugerir a
la Matrícula porcentajes de ajuste, ya que los mismos
deberán ser evaluados por cada profesional en función
de sus costos, y de las tareas que desarrolla.
Estas son solamente ideas basadas en la
necesidad de mantener vigente, como mínimo, el
importe de nuestros honorarios, ya de por sí
afectados en su expresión.
De lo que sí estamos seguros es que,
aunque no se logre el objetivo, debemos hacer saber a
nuestros clientes que los honorarios profesionales están
por debajo de su valor anterior, y corresponde que
sean actualizados, para que no imaginen que la crisis
general no nos afecta. |
|