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La Fundación Grameen Argentina. Nuevas alternativas en la lucha contra la desocupación y el desempleo
Autora: Dra. CP Natalia Lobato
Desde la Comisión de Administración de Recursos Humanos, ésta es la cuestión que nos ocupa: dar apertura a nuevas posibilidades en marco de la crisis por la que estamos atravesando. Por ello hemos recibido la grata visita de Pablo Broder, doctor en ciencias económicas, contador público y licenciado en economía, hoy día Presidente de la Fundación Grameen en Argentina, un camino generador de empleo a través de la reivindicación de la dignidad humana
La Fundación Grameen Argentina llega a nuestro país en 1999, es una organización sin fines de lucro que otorga créditos sin exigir ningún tipo de garantía material, es decir se basa en un sistema de confianza mutua, responsabilidad y participación.

Grameen significa aldea, por tanto podemos decir que es el banco del aldeano o de la aldea; opera exactamente al revés de la práctica bancaria convencional, habitualmente le cliente va al banco, completa formularios y ofrece garantías materiales, mientras que Grameen se acerca al cliente, evita los formularios y acepta como única garantía la honestidad, la perseverancia, la responsabilidad, en fin ser buena persona.


Grameen Bank

Nació en Bangla Desh en 1976, de la mano del economista Mamad Yunus, quien revolucionó el mundo de las finanzas, ya que creó un banco que presta dinero a personas que no cuentan con un patrimonio respaldatorio, por tanto habitualmente no tienen acceso a créditos.

El banco no otorga dádivas ni tiene por finalidad un mero asistencialismo sino que cuenta con una cartera de clientes conformada mayormente por mujeres, emprendedoras, confiables, responsables, disciplinadas, comprometidas y solidarias.

Algún descreído podría pensar que entre los argentinos este método no puede funcionar, dada nuestra fama de deshonestos y chantas, sin embargo la realidad nos muestra que los pobres del mundo tienen más semejanzas que diferencias. Todos se parecen en la necesidad de alimentarse, tener un techo digno, dar educación y alimentar a sus hijos. Esto es igual en la India o en Argentina.

La metodología es muy rigurosa, ser miembro de Grameen es patrimonio de los más tenaces y aguerridos, no se regala nada porque el que se acostumbra a recibir regalos o subsidios, lo primero que pierde es el respeto a sí mismo.

Tener el contacto con el banco que le presta dinero a los más pobres, basado en la conciencia social, fue para mi utopía hecha realidad, si hemos logrado un mundo sin esclavitud, libre de polio ¿por qué no concebir un mundo libre de pobreza?. Personalmente, considero que las limitaciones nacen en nuestros pensamientos y sólo necesitamos un cambio de actitud para trascenderlas.

Fecha de publicación: 01/11/02

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