| Autora:
Dra. Beatriz del Carmen Pacin |
|
| Miembro
de la Comisión de Estudio de la Problemática de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires |
|
|
| Hace
más de un año afirmamos que la competitividad del
territorio depende sobre todo del funcionamiento
eficiente del sistema urbano regional, de la definición
de un proyecto de ciudad o región, de la coherencia
de políticas de desarrollo empresarial con las políticas
industriales y de inversión de la nación en un
entorno de cooperación, de la calificación de los
recursos humanos, en resumen de un proyecto de región
o ciudad |
Hoy
volvemos a insistir en la imperiosa necesidad de
reafirmar la necesidad de encarar un verdadero plan
estratégico que incluya a la ciudad de Buenos Aires,
como parte integrante de la Región Área
metropolitana, habida cuenta de la ineficiencia que
existe en la administración y gestión de las partes
que la componen, que se reflejan en el crecimiento anárquico
y desproporcionado del área, los conflictos de
gobernabilidad, las inversiones públicas y privadas
en algunas áreas en detrimento de otras, la
superposición de oficinas públicas con objetivos
similares, la falta de capacitación de los recursos
humanos etc.
Se necesitan generar políticas de desarrollo urbano
estables, que mejoren los mecanismos administrativos
de gestión y ampliar la infraestructura existente,
aportar los equipamientos necesarios, respetar la
calidad de vida, preservar la salud y educación de
cada jurisdicción.
Pero mientras la Región Metropolitana se proyecta con
mucha más potencialidad que los estados o provincias
en la que se asientan, lo que confirma su importancia
geopolítica y estimula desarrollar una teoría estratégica
en el campo de la administración de los meta
espacios, no se cuenta con la un sistema
administrativo ni de gestión idóneo para llevar
adelante el proceso de reestructuración profundo
requerido.
La iniciativa de elaborar un plan estratégico parte
de la necesidad de diseñar un proceso de desarrollo
para la Ciudad de largo plazo, pero incorporando la
integridad de los espacios físicos y toda actividad
humana que en ellos se desarrolla. Los cambios en las
fuerzas y en las tendencias globales proporcionan
oportunidades específicas a las naciones y ciudades y
las someten a determinadas amenazas. El mayor
aprovechamiento de las oportunidades y la mayor o
menor eficacia para afrontar las amenazas depende de
las capacidades inherentes a cada actor.
La clave del desarrollo económico reside en la
construcción de una Visión global y en la elaboración
de macropolíticas que permitan comprender la conducta
y la respuesta a estímulos exteriores, tanto de las
organizaciones como de los individuos. Las políticas
publicas no pueden funcionar eficazmente, a menos que
se desenvuelvan en un entorno cooperador, con la
infraestructura adecuada, una red institucional
apropiada y un trabajo preliminar bien ejecutado. Es
necesaria una coalición entre jurisdicciones políticas
para enfrentarse al objetivo global – paz,
seguridad, sustentabilidad económica y ambiental,
proyectos de futuro, coordinación de emprendimientos
interurbanos sin perder la esencia de la autonomía y
federalismo.
El desafío consiste en probar que los niveles de
poder de la administración pública pueden converger
hacia una coalición, fortaleciendo el federalismo de
la región, reconociendo los derechos políticos de
los ciudadanos de cada jurisdicción, el derecho a la
autodeterminación administrativa y la gestión de las
jurisdicciones.
La adopción de un sistema administrativo y de gestión
regionalizado, promoverá intensificará y fortalecerá
el desarrollo sustentable, equitativo y distributivo
del sector económico-social y el equilibrio
sustentable ambiental.
Como título de este aporte dije que el plan estratégico
de la ciudad de Buenos Aires, no era estratégico ni
viable. Llegó el momento de probarlo.
En sus inicios se definía a la estrategia como el
mejor uso de los medios materiales Hoy la definimos
como la ciencia que administra y trata de resolver los
conflictos. Y hablamos de conflicto cuando dos
voluntades inteligentes, poseen intereses que están
relacionados entre sí, y se vinculan a través de
ellos.
La estrategia trata de contribuir a orientar las
formas que ayuden a la convivencia de grupos sociales
a través de algún mecanismo de adaptación mutua que
relacione el campo de las ideas con la acción. Sirve
para tomar en cuenta todos los aspectos que pueden
estar involucrados en una situación determinada en la
cual lo esencial pasa por la interacción de las
voluntades. Se trata de facilitar la toma de
decisiones a través de un esquema o método de
pensamiento que no se pierda en el análisis de
alternativas, sino más bien llegue a lo que sería la
mejor solución.
La Ciudad de Buenos Aires intenta imponer cambios a
través de su Plan Estratégico, sin involucrar a los
distintos actores públicos y privados sin tener
legalidad institucional para concretarlos. La región
metropolitana se conforma por diversas jurisdicciones
políticas las que se sustentan por constituciones análogas
pero no iguales. Toda política que se ejerza en cada
una de ellas por sí sola no resolverá los conflictos
de las otras jurisdicciones.
Por lo expuesto vemos que aún no se inició
el proceso de planeamiento estratégico ya que ni
siquiera se definieron los intereses de los distintos
actores principales- C.A.B.A NACIÓN - PCIA. BS. AS.
MUNICIPIOS y secundarios- empresa privatizadas,
CEAMSE. ETTOS etc., a pesar que se gastaron
ingentes recursos en proyectar planes de
desarrollo que no tuvieron en cuenta el significado de
estratégico, ni siquiera fueron precedidos
por un mínimo análisis de viabilidad económica,
instrumento esencial hasta para presentar un simple
proyecto de inversión.
Por lo expuesto, volvemos a insistir en que en toda
administración urbana, cuya gestión se ejerce sobre
una concentración apreciable de habitantes, toda metrópolis
o toda región metropolitana precisa de la estrategia
de conducción como decisión previa, en especial si
el área está condicionada por el comportamiento
desequilibrado que surge de cualquier situación de
conflicto.
Sin dilaciones, debemos concebir a la
Región Metropolitana de Buenos Aires, como un ámbito
fundamentalmente de coordinación y concertación de
políticas y acciones que promuevan el desarrollo
sustentable en todo el territorio de la región.
Sabemos que precisamente lo que se ha hecho es lo
contrario, con los resultados por todos conocidos. |
|