Con la excepción de los shopping centers que salvaron el año gracias al
turismo internacional, el comercio minorista vivió en 2002 su peor debacle, al menos en
la última década. Aun en el caso de los supermercados, que tradicionalmente tienen la
demanda menos elástica (la gente lo último que deja de comprar son alimentos), la caída
en las ventas medidas en volumen rondó el 30%, con lo que no puede sorprender a nadie las
bajas superiores al 60% registradas en otros rubros, como electrodomésticos o en la
industria del software y hardware.
Frente a ese panorama casi desolador, el sector minorista también tuvo sus excepciones.
Como si vivieran en otro país, algunas cadenas de rubros muy específicos, como las
tiendas de descuentos, casas de deportes, empresas de materiales para la construcción o
las nuevas panaderías, supieron sacar provecho de la crisis y en 2002 lograron el milagro
de aumentar su facturación y sumar puntos de venta.
Los
beneficiados
Algunos ejemplos de los ganadores del sector minorista son los siguientes:
Materiales para la construcción. Hace un par de semanas y con apenas unas horas de
diferencia, las cadenas chilenas Easy Home Center (del grupo Cencosud) y Falabella
anunciaron planes para abrir nuevos locales de venta de esos productos y de artículos
para el hogar. Easy inauguró hace diez días su sucursal número 22 en el barrio porteño
de Liniers y espera sumar entre dos y tres bocas más en la Capital Federal y el Gran
Buenos Aires antes de fines de año. Por su parte, Falabella anunció que planea traer a
la Argentina su cadena Homecenter, con la que competirá en forma directa contra Easy. En
ambos casos, el principal impulsor de las aperturas es el repunte de las ventas de esas
mercaderías, que en los últimos nueve meses registraron un aumento del 40%, según el
índice Construya, creado para medir la evolución de las primeras marcas del sector. El
crecimiento del rubro es impulsado básicamente por las refacciones particulares en las
viviendas. "En materia de construcción, el segmento de la población que hoy está
activando la demanda es el de mayor poder adquisitivo", admitió Diego Solá Prat,
gerente general de Easy.
Panaderías baratas: como en su momento pasó con los videoclubes o las canchas de paddle,
2002 se convirtió en el año de las medialunas. Las cadenas Medialunas del Abuelo, Mr.
Luna, Sólo Medialunas y Medialunas del Amanecer abrieron más de 100 locales compitiendo
básicamente por precio. El valor promedio de la docena de facturas en las panaderías
tradicionales no baja de los $ 3, mientras que en las nuevas cadenas se consiguen por $
1,50 o $ 1,80, un precio más acorde con los devaluados bolsillos argentinos.
Tiendas de descuento. Así como las grandes cadenas de híper y supermercados fueron las
principales perjudicadas por la caída en las ventas, una parte de sus clientes mudó sus
compras a establecimientos más pequeños, como los almacenes, pequeños autoservicios y
tiendas de descuentos. Este tipo de locales en 2002 ganó un 5,3% de participación en las
ventas de alimentos y bebidas, según una medición de la consultora LatinPanel, lo que
explica que algunas cadenas, como Leader Price o Best, reactivaran sus planes de
inversión. En el primer caso, la empresa que pertenece al grupo francés Casino inauguró
en la última semana su noveno local en Buenos Aires y planea sumar otros cinco antes de
fines de año. En tanto, la local Best -del grupo La Anónima- abrió dos bocas, con lo
que pasó a contar con 13 sucursales en la Capital Federal.
Casas de deporte: pese a la crisis que atraviesa el sector de indumentaria, en los
últimos meses algunas cadenas de casas de deporte anunciaron la apertura de nuevos
locales. Dexter comunicó que planea desembolsar $ 3 millones para concretar la apertura
de 12 locales propios durante 2003, mientras que hace quince días comenzó a operar una
nueva cadena, Sportmix, que pertenece a CNC, la operadora de centros comerciales de
Gustavo de Trápaga (ex presidente de Musimundo). Inauguró su primera sucursal en Santa
Fe y Rodríguez Peña y antes de fines de año sumará otras tres bocas. "Lo que
buscamos es reunir en un mismo local varias marcas premium, partiendo de la idea de que en
el mercado hay un nicho para locales a la calle en zonas estratégicas, como Florida o
Cabildo", explica Pablo Pini, director de CNC. |