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Un
sistema que, generado por la misma sociedad, le
permita a los argentinos ayudarse entre sí, mucho más
de lo que lo han hecho hasta ahora, procurándose
mutuamente el bienestar, bregando por un mejoramiento
de las condiciones del prójimo y no solamente por las
de sí mismo y buscando maneras de ayudar a los demás,
cada cual desde su rol social y desde su función
laboral y profesional.
Un ejemplo de ello es la oportunidad de
mejora para solucionar el profundo deterioro del
cuidado por las personas que están en situación de búsqueda
laboral. Estas personas, muchas de ellas desempleadas,
acuden a las diferentes instancias del proceso de
reinserción laboral, con la esperanza que sus
antecedentes, poder de seducción y condiciones
peticionadas, funcionen como un aditivo que les
permita incrementar su rendimiento en la búsqueda y,
por consecuencia, conseguir un nuevo trabajo más rápidamente.
Sin embargo, aún hallando la mezcla más
adecuada de los componentes citados, sus expectativas
chocarán contra la realidad de un mercado de
demanda(empresas que ofrecen posiciones para cubrir)
disminuido a un 25% de su media histórica y un
mercado de oferta (personas que ofrecen sus servicios
para ocupar dichas posiciones) que cuadruplica la
media histórica.
Así, en lo dramático de estas cifras,
el actual escenario del mercadolaboral proyecta la
imagen de un numerosísimo grupo de personas pugnando
por un reducidísimo número de puestos. Tal
escenario, que presenta condiciones tan desventajosas
para quiénes están buscando trabajo, adquiere
ribetes aún más alejados de una visión digna de la
sociedad económica actual, si se mencionan algunos
faltas de tacto (quizás convenga decir directamente,
algunos malos tratos) por parte de quiénes se colocan
en el papel de "selectores" hacia quiénes
ocupan el papel de "candidatos".
Suspender búsquedas ya iniciadas,
descartar candidatos sin indicarles elporqué del
rechazo, no anunciarles que han quedado descartados,
noinformarles sobre la impresión que han causado en
las distintas entrevistas; son muestras de estos
procedimientos, que no hacen sino agregar un
componente de crueldad a una situación de por sí
generadora de inquietud (en ocasiones de estrés, en
ocasiones de angustia) por la que ya están pasando
los candidatos, especialmente los desempleados. Estos
tratos no dependen si los selectores son integrantes
del área de RRHH de las organizaciones, o de las
consultoras de selección, o de los headhunters, o
-incluso- de los gerentes de línea.
En realidad no es
un problema de roles sino de calidades personales.
Ninguna situación (por estresante que pueda ser) debe
afectar a la calidad personal cuando de la forma de
conducirse con los semejantes se trata. Obviamente que
quiénes hoy ocupan posiciones en el área de RRHH están
pasando por inquietudes propias de tener que contener
a un plantel inquieto por la situación, mal pagado o
inseguro de retener su puesto de trabajo.
Seguramente que quiénes entrevistan en
las consultoras o head hunters están preocupados, en
estos momentos, por mantener su negocio dentro del
punto de equilibrio, atendiendo con menor cantidad de
consultores las búsquedas que antes atendían con el
plantel completo. Muy probablemente la línea no tenga
la experiencia en el trato con las personas que tienen
los anteriormente mencionados y, preocupados
porcumplir con sus objetivos y con el presupuesto. Aún
más justificacionespodrían ser rápidamente
argumentadas, pero aquí hay una sola víctima: las
personas que están buscando trabajo.
La mejora en el
proceso de selección debe ser constante y aparecen
varias oportunidades para hacerlo. Una de ellas es
trabajar sobre la comunicación en dicho proceso. Quién
lleva a cabo el proceso de búsqueda, evaluación y
selección, debe incluir en su agenda
responsabilidades de reporting sobre la marcha de este
proceso tanto para quiénes le han solicitado la búsqueda
como para quiénes participan en ella como candidatos.
En el caso de la información a los
solicitantes, las prácticas habituales ennuestro
medio prevén instrumentos tales como: "short
list" de personas acontactar en una primera fase
del proceso; "informes de avance de búsqueda"
durante las instancias de evaluación; "carpetas
de presentación de candidatos" para introducir a
los mismos en la consideración de los solicitantes
que son los que, en definitiva, tomarán la decisión
final; e "informes psicológicos" y
"chequeos de antecedentes" con información
que sin duda agregará valor para esa decisión.
Pero cuando se intenta investigar si
para tal arsenal (siempre mejorable) de instrumentos
de comunicación para el usuario final, se le puede
enfrentar otro conjunto de instrumentos de comunicación
para el aspirante, el desbalance se torna notorio. No
existe entre las prácticas habituales de selección
un sistema de herramientas de comunicación que
permita mantener adecuadamente informado al aspirante,
más aún, es posible suponer que esa inexistencia de
sistema esté causado por la falta de compromiso en
tal sentido por parte de quién ocupa el rol de
selector. Rol cuya necesidad fue explicada párrafos
atrás, pero que cobra importancia, si se toma cuenta
del valor que ésta información tiene para el
postulante.
Saber "cómo está parado" en
el proceso de búsqueda le permite a éste:manejar su
grado de intervención en la misma (adquiriendo mayor
protagonismo en algunos casos o guardando un perfil más
a la expectativa en otros según convenga a sus
posibilidades); clarificar sus posibilidades en la búsqueda
y compararlas con las que tenga en otras posibles búsquedas
en las que esté participando; evitando decisiones
anticipadas (generalmente dictadas por la ansiedad por
conseguir trabajo) que impliquen tomar le decisión
por el primer trabajo que se le ofrezca y no por el
mejor que se le pueda ofrecer; analizar su estrategia
dentro de la búsqueda en materia de negociación
salarial y otros usos que el candidato quiera dar a la
información que se reciba.
Usos que de todas maneras quedan
subordinados a un derecho natural de las personas: si
alguien está considerando decisiones que pueden
afectar su destino profesional en los próximos años,
si alguien maneja sus datospersonales y profesionales
ante terceros, si alguien tiene información que
implique generarse las expectativas adecuadas (y no
ilusionarse forjándose aquellas que no tendrán
finalmente cumplimiento); es absolutamente digno que
el aspirante tenga acceso oportuno a esa información
tan vital para su situación laboral actual y futura.
Algunas prácticas de sencilla aplicación
para ello podrían ser:
Pedirles a todos los
candidatos que llamen al selector luego de
cadainstancia, dentro de un plazo cierto (no
más de 2 semanas) e informales del
resultado puntualmente. Por lo general dicho
plazo se alarga sólo en las instancias
finales (entrevistas en la empresa o
entrevistas con la línea) pero allí el número
de candidatos a los que comunicar difícilmente
supere los 3 ó 4. Es importante mencionar
la eficacia de este método, pues en lugar
que el selector deba hacer entre 20 y 30
llamados, cada candidato sólo hace un
llamado.
Cuando
la búsqueda entra en sus instancias
decisivas (previas a ladecisión final)
enviarles una comunicación vía mail a
todos los candidatos informándoles que no
han sido considerados "en esta búsqueda"
pero se los tendrá en cuenta en el futuro.
Repetir
la aplicación de la sugerencia anterior,
cuando la búsquedase ha resuelto
definitivamente
Brindarle
a los candidatos información clara acerca
de la empresaque requiere sus servicios,
dentro de las restricciones de
confidencialidad que sólo en algunos casos
son verdaderamente necesarias. Esta
información puede corporizarse en
brochures, indicaciones para visitar el site
oficial de la empresa, balances, información
sobre su ciclo de producción o sobre su
estructura comercial (líneas de productos,
canales, mercados).
Indicaciones
que pueden enriquecerse con otras sugerencias y que
-en todos los casos- requieren de una verdadera
predisposición del selector para cuidar a los
candidatos tanto como a los que requieren la búsqueda,
al fin y al cabo ambos con sus clientes en este
proceso, que indudablemente necesita mejora, mejora
que será doblemente apreciada porque beneficia a las
personas. |