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Nota
realizada a la Dra. CP Nora Fusillo
Obviamente
existe un grado de experiencia y de formación académica
rigurosa que resulta fundamental para actuar en los
negocios. "Pero el 50 por ciento del éxito
depende de lo que yo llamo ´las tres i´: la intuición,
la imaginación y la innovación", –asegura
Nora Fusillo, consultora para el desarrollo del
potencial humano y la excelencia empresaria--. Y
agrega:
A pesar de que el tema ya viene instalándose
en el ambiente de los negocios desde los años `80,
con el libro "El management intuitivo", recién
ahora comienza a existir un espacio para desarrollar y
validar la intuición en los ámbitos de formación
empresaria. "Tanto en el MTI como en Harvard se
dictan seminarios y talleres para expandir la visión,
pero todavía de manera extracurricular", apunta
Nora Fusillo.
Nora Fusillo completa: "Para
retomar contacto con esta capacidad bloqueada, y
hacerla operativa, hay que respirar, aquietar la mente
y hacer todo un trabajo de escucha del diálogo
interno. Las personas permanentemente rumiamos con
nosotros mismos y descartamos o descalificamos
conceptos muy sabios que justamente nos `bajan´ por
el canal intuitivo, porque los hacemos competir con
toda la información racional, y así es como a veces
ciertos profesionales que tienen muchos posgrados no
rinden los frutos que deberían: están ´tapados´
por el exceso de información".
La intuición es un tipo de conocimiento
al que se accede en la medida en que se tenga mucha
conexión con uno mismo, se esté centrado y conectado
con el propio "eje interior". "No creo
que sea una capacidad más propia de las mujeres que
de los hombres –dice Fusillo--: a lo mejor las
mujeres no lo tuvimos tan prohibido, y el hombre lo
tiene más vedado por los mandatos sociales y el tipo
de trabajo que siempre hizo. Pero cuando el varón se
conecta con su intuición, es tan poderosa como la de
la mujer".
Antes de dedicarse al desarrollo del
potencial humano, Fusillo dirigía una consultora de
desarrollos informáticos. "A la hora de vender
los proyectos, en una entrevista con un directivo de
una empresa, siempre me relajaba e improvisaba. No se
debe entrar a una reunión con las cosas demasiado
armadas: hay que ser flexible para lograr empatía con
el otro, y confiar en la intuición, porque el
potencial cliente va a decir cosas que uno no
esperaba, y lo puede desconcertar o sorprender. Cuando
uno confía en su sabiduría interior --respuestas
intuitivas, creatividad e imaginación--, no tiene por
qué temer que lo saquen del libreto", destaca la
especialista.
En el fondo de estos argumentos está
jugando la autoestima, ya que para poder estar
entregado a la situación, íntegro y con presencia
plena, el hombre de negocios tiene que estar muy
seguro de sí mismo. "Cuando esto sucede los
distintos recursos de que dispone operan a su favor.
Entonces el empresario es como el director de una
orquesta de varios instrumentos, y no tiene necesidad
de darles entrada: cada capacidad o habilidad –entre
ellas la intuición--, entra en juego cuando hace
falta", ilustra Nora Fusillo.
Resumen
La intuición es un tipo de conocimiento
al que se accede en la medida en que se tenga mucha
conexión con uno mismo, se esté centrado y conectado
con el propio "eje interior”. En el fondo de
estos argumentos está jugando la autoestima, ya que
para poder estar entregado a la situación, íntegro y
con presencia plena, es necesario estar muy seguro de
sí mismo. "Cuando esto sucede los distintos
recursos de que dispone operan a su favor. Entonces
estamos en presencia del director de una orquesta de
varios instrumentos, y no tiene necesidad de darles
entrada: cada capacidad o habilidad –entre ellas la
intuición-, entra en juego cuando hace falta"
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