 |
|
|
|
|
|
|
Gestión
Cultural y Turismo |
|
Información de la reunión
del 14 de agosto con el Subsecretario de Gestión Cultural del GCBA |
|
|
|
|
El 21 de agosto último tuvimos la vista del Subsecretario de Gestión
Cultural de la Ciudad de Buenos Aires para referirse a Estimulo a las inversiones en
emprendimientos culturales y quisiera explicitar algunas cuestiones que dieron marco
relevante a la conferencia.
En primer término, este es el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de
Buenos Aires, ciudad donde la cultura tiene una historia y una tradición relevante en
Hispanoamérica, que ha cobrado mayor vigencia en los últimos años como consecuencia del
desarrollo de las comunicaciones y el turismo. Este sector de la cultura, que como hemos
señalado en otras oportunidades comprende el entretenimiento ha alcanzado un alto grado
de popularización, democratización y significación económica y para el empleo. Un
grupo de profesionales del Consejo y particularmente tres comisiones: de APLA, de Acción
Cultural y APLE nos hemos propuesto profundizar esta temática y las autoridades del
Consejo han aprobado hace pocos días la creación de una Subcomisión especifica
denominada Gestión Cultural y Turismo que dependerá de la Comisión de Actuación
Profesional de Licenciados en Administración.
La elección de esta Comisión de Administración tiene que ver con la importancia que
damos a las entidades, empresas y emprendedores y a la gestión cultural como base para el
desarrollo sostenido del sector.
A través de estas Reuniones Científicas y Técnicas venimos hace más de dos
años tratando aspectos que hacen a la Economía de la Cultura y su relación con el
Turismo. Como señala Claudio Rama en Economía de las Industrias Culturales en la
Globalización Digital: El crecimiento mundial del turismo en las últimas décadas
ha determinado que, para múltiples sectores de la producción cultural, este sea uno de
los motores más importantes de la demanda y la forma dominante de exportación de bienes
y servicios culturales.
En nuestras reuniones venimos entonces planteando estas cuestiones, novedosas en el mundo
aunque con distinto grado de avance, que son las relaciones entre Economía, en sus
diversos aspectos, con la Cultura.
Estas consideraciones que nos hacemos junto con nuestros invitados responden al deseo de
profesionalizar el tratamiento y desenvolvimiento de la Cultura desde las Ciencias
Económicas. La profesionalización adquiere un particular significado en la Gestión
Cultural base de toda política y estrategia, individual o colectiva.
En la Declaración de Quito sobre Gestión Cultural en Iberoamérica, del 2 de marzo de
2007, convocada por el Convenio Andrés Bello y otras entidades se dice: Estamos
persuadidos de la necesidad de que la gestión cultural pase a una nueva fase de
desarrollo, constituida por su diversificación y profesionalización.
En este contexto, casi en paralelo con nuestras inquietudes en el Consejo, se sanciona el
14/12/2006 la ley 2264 que crea el Régimen de Promoción Cultural de la CABA destinado a
estimular e incentivar la participación privada en el financiamiento de proyectos
culturales.
Esta ley puede tener variadas evaluaciones, sin embargo para mí hay algunos aspectos de
indiscutible valor:
1. Introduce el instrumento formal de proyecto cultural para
poder ser beneficiario del Régimen. Proyecto cultural, esta herramienta se ha ido
desarrollando en las últimas décadas en países como Francia, España, Alemania, Canadá
etc., es una especialidad en economía, administración o gestión cultural pero en
nuestro país es incipiente y nada fácil de integrar al mundo cultural a veces
sobresaturado de improntas y genialidades, buenas inspiraciones pero a veces de escasa
factibilidad. Los proyectos sustentables y rentables son todavía objeto de un gran
debate. Cultura y mercado, es toda una cuestión.
2. Explicita el tema del financiamiento por parte del sector privado.
Otro de los grandes debates: ¿El modelo anglosajón, como Estados Unidos o Reino Unido?
¿Modelos mixtos como el canadiense o el brasileño? ¿Modelos preponderantemente
estatales como el francés, aunque en plena revisión actualmente? Financiación o
donación. Turismo y Publicidad medios de financiación de la cultura.
3. Define trece áreas que integran el sector de la cultura abriendo la
conceptualización de lo que es cultura en el sentido actual, contemporáneo,
extendiéndose al esparcimiento. Definición de bienes y servicios culturales. Es un
aporte importante para dejar en claro que la cultura no es solo el patrimonio, lo del
pasado, lo heredado sino algo dinámico que se enriquece con el trabajo cotidiano desde la
creatividad y la inteligencia.
4. Direcciona fondos potencialmente públicos, ya que las contribuciones
del sector privado al financiamiento de estos proyectos serán considerados pago a cuenta
de Ingresos Brutos pero hacia proyectos evaluados y consistentes de acuerdo con criterios
de interés cultural para la Ciudad, con lo que establece una relación entre aportes y
políticas. Es decir, introduce el criterio de razonabilidad entre la creatividad
cultural, el sector privado y el sector gubernamental. Direcciona fondos y así se
optimiza el uso de los recursos.
5. Propone al sector cultural una formalización de su actividad, cuando
no se trate de personas físicas, limita la participación a personas jurídicas sin fines
de lucro. La informalidad y marginalidad imposibilita a los emprendedores culturales
participar de las políticas de promoción y cooperación, y los colocan fuera del sistema
económico-social-previsional.
La ley tiene otros aspectos positivos indudablemente pero estos, a nuestro criterio, desde
las ciencias económicas son un gran paso.
Otra cuestión destacable es la referida al aspecto institucional. La autoridad de
aplicación de esta Ley es el Ministerio de Cultura que también tiene ingerencia en el
turismo de la Ciudad, lo cual permite el desarrollo del sistema cultura-turismo.
Un aspecto muy importante para el desarrollo del sector es la demanda que genera el
turismo receptivo. Los cinco países que encabezan el ranking mundial de recepción de
turistas: Francia, España, Estados Unidos, China e Italia son países de fuerte
desarrollo del sector cultural y esparcimiento.
Esta ley tiene el mérito de establecer un marco normativo e institucional para el
desarrollo del sector en la Ciudad y posibilita seguir diseñando políticas que vayan
completando los requerimientos que nos conduzcan a afianzar y posicionar fuertemente
nuestra cultura. Por otra parte, ha de servir para insistir en la necesidad de una
legislación nacional con estímulos e incentivos que estén al nivel de los países
lideres como Estados Unidos, Canadá, Francia o nuestros vecinos como Chile con la Ley
Valdés o Brasil con la Ley Rouanet, donde los estímulos fiscales alcanzan a impuestos
nacionales entre otras herramientas.
Nuestra expectativa es colaborar con el sector privado y con el Gobierno de la Ciudad
particularmente con el Ministerio de Cultura a través de la Subsecretaría de Gestión
Cultural para profundizar el conocimiento del sector, explicitar sus recursos
competititivos y lograr un aporte sustancial al desarrollo económico y el empleo desde
nuestros ámbitos profesionales. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|